Respiro


Estaba agobiada, me fui de mi casa para no escuchar más a nadie. Un café parecía la solución, pero hasta aparecieron más problemas. 

El nudo era cada vez más grande, las primeras lágrimas empezaban a salir, me fui del lugar y tomé un colectivo sin rumbo alguno, pero el se preocupó.
Se preocupó, no creía mi estado, me dijo que vuelva. El rumbo sin sentido cambió, las lágrimas no querían parar, el me abrazó y con su "te amo, no me dejes" cada problema se esfumó. El es mi vida, perder mi vida es perderlo a él. Ya no vivo por mi.

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